Los sensores de temperatura sin contacto se pueden configurar por completo desde un PC mediante un software de fácil uso que se incluye con cada unidad. El usuario puede fijar el rango y la emisividad, aplicar filtros, seleccionar lecturas mínimas, máximas, medias e instantáneas.
Los sensores de temperatura sin contacto son capaces de funcionar en entornos de temperatura de hasta 50ºC, mientras que existe una versión con carcasa para refrigerar por agua y de un collar para purga por aire para condiciones más adversas.